“AQUÍ LA GENTE LE TIENE MIEDO AL PLACER FEMENINO”

Conversamos con Wynnie Mynerva, artista local que desarrolla proyectos alrededor del sexo y la sexualidad y cuyo trabajo genera una serie de reacciones que nos describen como sociedad

Hay veces que Lima parece atrapada en el medioevo. La endémica y cotidiana violencia de género que experimentamos ha alcanzado niveles de espanto, los mismos que nos sitúan actualmente entre las ciudades más peligrosas del mundo para las mujeres; panorama que, lamentablemente, parece no tener cuando acabar. En ese sentido, el arte tampoco es ajeno a ese clima de extrema agresividad y ejemplo de eso son las reacciones que genera el trabajo de Wynnie Mynerva, joven y talentosa artista egresada de Bellas Artes que utiliza el sexo y la sexualidad como materia prima para sus pinturas y esculturas.

Y es que aunque cueste creerlo, en pleno 2018, una mujer hablando de sexo, a través del canal que sea, parece ser algo digno de escándalo que remueve nuestros cimientos y pone en evidencia lo mal que andamos como sociedad, dejando claro que vivimos, queramos o no, en una ciudad en la que la escultura de un pene o una vagina colgados sobre las paredes de una galería generan espanto entre la gente al punto que amenazan con tirar abajo una muestra (¿Quién dijo Kabul?)

Para conversar sobre su obra y sobre las reacciones nefastas que esta generan en un grupo de decerebrados (digo conciudadanos), nos juntamos con Wynnie Mynerva. Así que antes de leer sácate la arena del calzoncillo y toma mientras!

¿Cómo nace el interés por utilizar el sexo y la sexualidad como temas para tus obras?

“Yo siempre he sido consumidora de pornografía. Quizá, lo que no hacía antes era reconocer que la consumía y la tenía como un pasatiempo oculto, que es algo bastante común. Entonces, al empezar a trabajar con imágenes, fue muy natural que mis gustos personales se volcaran en mi obra. Cuando se me pidió trabajar con el cuerpo durante mis clases, la pornografía aparecía siempre así que simplemente lo asumí y dije: ¿Por qué no seguir explorando esa pulsión?

Por otro lado, desde esa época me resultaba demasiado extraño que la gente se escandalice con el tema. A partir de ahí pensé que era un buen espacio para hablar de algo con lo que las personas todavía se sienten incómodas ya que el arte no tiene que ser un espacio confortable, sino por el contrario, debe ser un disparador para captar la atención del espectador y generar nuevas posturas”.

¿Ha habido una transición en cuanto a temas o siempre pintaste sobre sexo?

“No ha habido ninguna transición. En mis bitácoras de dibujo en la Escuela de Bellas Artes, siempre hacía reproducciones de imágenes de las pornos que veía. De hecho siempre he pintado cuerpos; al principio el mío y luego quise trabajar con cuerpos de mujeres en espacios de violencia. La vida del artista y su obra están conectadas fuertemente entonces no hay nada desligado. Pasar de pintar mujeres y partes del cuerpo que están erotizadas a después pintar pornografía directamente fue asumir una pulsión y trabajar con ella”.

Tus trabajos generan reacciones condenables de parte de varias personas y tu primera muestra individual fue casi censurada por un grupo de padres de familia ¿Qué le jode tanto a la gente de tu chamba?

“Yo creo que no le jode nada sino le asusta. Aquí la gente le tiene miedo al placer femenino; el sistema patriarcal siente terror en relación a este orgasmo múltiple de las mujeres, a esto que se puede desbordar y que no lo va a poder controlar; a este placer que no necesita del pene para ser satisfecho. Una mujer que habla de sexualidad libremente genera miedo en el hombre y por eso se nos castiga. Si te das cuenta es algo bien contradictorio porque por un lado la sociedad hipersexualiza el cuerpo de la mujer pero por otro se le niega la posibilidad de hacer uso de esa carga, y si lo haces se mueven todos los tapetes y eso deriva en violencia. Yo creo que más que joder lo que genera es miedo.

Pero ¿Te sorprenden esas reacciones o los insultos que recibes en tus redes sociales cada vez que compartes algo de tu chamba?

La verdad no. La realidad es mucho más agresiva que lo que pasa en Facebook. A menudo hablo con personas cercanas y me dicen que debería cerrar mi cuenta por los comentarios agresivos que recibo pero, esa no es forma de evitar el problema; es como sufrir acoso callejero y encerrarte en tu casa. Las redes sociales son una extensión de la realidad y evidencian, de forma virtual, lo que sucede afuera. Tal vez personas que no han vivido situaciones de violencia de ese tipo en especial hombres, puedan sorprenderse pero todo eso o cosas peores me suceden en las calles desde que tengo 15 años. Es más de los mismo y nos pasa a todas las mujeres y en todos los niveles”.

Entonces y en resumen ¿Cómo es Lima para ti?

Es una ciudad violenta, en especial para las mujeres. Vivimos reprimidos y eso deriva en agresiones y todo tiene que ver con los traumas que arrastramos como sociedad. Antes de la entrevista vi en la tele que un tipo se estaba masturbando en un micro, una vez más, y ese ejercicio es más común de lo que la gente cree; pregúntale a cualquier mujer y te dirá que la violencia cotidiana es mucho más desgarradora de lo que aparece en los medios”.

Mentes del tamaño de una liendre

 

¿La sexualidad y el sexo son vías de empoderamiento para las mujeres?

Totalmente. Yo creo que una mujer que no conoce su cuerpo, su vulva, su clítoris ¿Desde dónde habla? Es empoderamiento, es sentirte más segura, es conocerte mejor, es saber quien eres. El sexo, como dice Paul Preciado, es una herramienta biopolítica y debe usarse para generar cambios”. 

Hemos hablado de pornografía y si bien aún la gran mayoría de la producción pornográfica que e encuentra en internet tiene una óptica machista, desde hace un tiempo han venido apareciendo nuevas propuestas orientadas hacia la mujer o con un enfoque más feminista ¿Qué me comentas al respecto?

Creo que la pornografía no debería de estar dirigida a un género en especial; ni a hombres ni a mujeres. Pero también es cierto que por más que los buscadores sean tan específicos de acuerdo al gusto de cada quien, casi siempre la cámara esta direccionada para suplir la mirada del hombre. Lo que creo que se debe hacer o haría yo si genero una producción pornográfica que es algo que me encantaría jaja, sería eliminar la idea del género al disfrutar de nuestros cuerpos no debería haber límite alguno.

Por ejemplo justo ando preparando una serie de prótesis sexuales pensadas en descentralizar el placer. Y es que la idea del placer se centra en el hombre y le hacen creer a los pobres que el goce femenino se obtiene únicamente a través del pene; en ese sentido, el dildo o prótesis cambia todo el panorama y los pone nerviosos. Muchos de los deseos pueden ser satisfechos por prótesis o herramientas de reproducción de nuevas ficciones y eso es algo que me interesa. Por ejemplo un montón de mujeres con las que he hablado quieren penetrar y muchos otros hombres les parece interesante explorar la idea de ser penetrados, pero en su visión heteroexual no conciben eso y reprimen ese placer cuando no tiene nada que ver con la orientación sexual sino se trata solo de un cuerpo dispuesto a recibir placer. Son supuestas verdades absolutas y paredes mentales que bloquean nuestra mente y que tienen que venirse abajo. Con este proyecto de prótesis que estoy trabajando pretendo jugar con estas nuevas ficciones; me interesa que la gente los utilice, se divierta, disfrute y me cuente su experiencia”.

Tu primera muestra individual fue casi censurada porque básicamente sacabas moldes de órganos sexuales de un montón de gente ¿Qué me comentas? ¿Cómo fue trabajar con moldes de penes y vaginas de gente random?

Lo del molde fue descubrir que había debajo de la ropa interior de las personas y conocer el objeto de estudio jaja. Todo el proceso fue super interesante porque al final resultaba una especie de diván donde la gente que iba reflexionaba sobre sus propios miedos alrededor de su órgano sexual y lo que representa. De hecho un grupo de padres de familia de alumnos de Euroidiomas, que fue el espacio donde expuse, amenazaron con tirar la muestra y romper las piezas pero la verdad, si lo hacían todo bien; siento que esas reacciones al final son parte de lo que quería mostrar así que no me hubiera molestado.

¿Algún otro proyecto en mente?

Bueno lo de los dildos está en pleno proceso y más adelante hay varios temas que me interesan explorar por ejemplo me gustaría hablar sobre la maternidad. Existe una presión y un cuestionamiento social sobre el tener hijos que me llama la atención”.

 

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