CHOLA, MESTIZA, COBRIZA Y MARRÓN

Diseñadora, docente, activista, psicóloga pero sobre todo una mujer orgullosa de sus raíces. Conversamos con Claudia Aragón sobre Lima, el racismo y el daño que genera la Paisana Jacinta

Para nadie es novedad que el racismo es un monstruo terrible con el que convivimos día a día en nuestra sociedad y al que nos cuesta derrotar. Enquistado en nuestra cotidianidad, normalizado, institucionalizado; representa ese lado de Lima y el Perú entero que produce arcadas; esa alienación, esa hipocresía, esas miradas que juzgan lo diferente, esas murmuraciones y burlas; ese “cholo de mierda” que parece estar en la punta de la lengua de muchos como el grito de guerra en una ciudad convulsionada y enferma; una expresión que pone de manifiesto las taras que arrastramos desde la colonia y nuestras heridas abiertas que aún supuran.

Claudia Aragón es diseñadora, activista, psicóloga y una migrante cusqueña orgullosa, poseedora de una energía especial. La puedes ver caminando por la ciudad usando sus hermosas y coloridas polleras, con zapatillas y ornamentos de todo tipo los mismos que utiliza como amuletos; en ese sentido su forma de vestir es una cachetada para las mentes cerradas que abundan por estos lares y representa al mismo tiempo una bella fusión entre lo tradicional y lo contemporáneo; un ser de ciudad con un gran corazón andino que no se queda en el plano de la indumentaria y lo estético sino que toma acción activa en la lucha contra el racismo y no le tiembla la voz para decir lo que piensa sobre ese mal.

Conversamos de todo un poco con la polifacética Claudia Aragón y además contamos con la colaboración de la fotógrafa Macarena Puelles quien hizo esta bella sesión en pleno corazón de Gamarra.

“Poder Marrón” Claudia Aragón / Gamarra-2017 Foto: Macarena Puelles

K: ¿Quién es Claudia Aragón?

C: “Es una pregunta difícil. Soy una mujer en constante evolución y siento que ahora estoy en una etapa de transición. Soy chola, mestiza, cobriza, marrón y orgullosa de ser cuzqueña desde el útero. Una mujer que se ha construido a lo largo de los años, que ama su cultura, su identidad y abraza su pasado para generar algo en el futuro. Alguien muy de emociones, de salir adelante y consiente de que tengo una voz y es mi poder”.

K: Te hiciste conocida como diseñadora. En ese contexto ¿La indumentaria es tu principal canal de expresión?

C: “Hay más cosas. De hecho sí; me expreso a través de la indumentaria, tanto la que diseño como la que uso, pero además soy docente y psicóloga y utilizo todos los canales que tenga a mi alcance para afirmar que soy una mujer chola y fuerte que ama sus raíces y que no se siente menos para nada por no tener el estándar de belleza occidental que toda la publicidad y los medios pretenden imponer y si alguien se siente identificada con eso me parece estupendo. Yo entendí luego de conversar con amigos y gente que lo que hago al vestirme y ser así es también en cierto modo un acto político, sobre todo por las reacciones que genera en una sociedad como la nuestra”.

Claudia Aragón / Gamarra-2017 Foto: Macarena Puelles

Claudia Aragón / Gamarra-2017 Foto: Macarena Puelles

K: Eres una cusqueña orgullosa pero al mismo tiempo tienes mucho de Lima ya que vives aquí hace varios años ¿Cómo es esta ciudad para una mujer joven y migrante?

C: “Lima es una ciudad violenta y no todo el mundo puede acostumbrarse a ella. He estado en ciudades grandes de otros países y no las he sentido tan agresivas como Lima. Es hermosa también y de hecho es parte de mí en muchos sentidos. Creo que es una ciudad en la que tienes que aprender a diario a caminar sobre todo si eres mujer es muy complicado y si eres chola más aún. Al inicio me costó acostumbrarme, lloraba mucho pero ahora siento que me ha hecho más fuerte y me a ayudado a ser quien soy. Lima es mi presente y mi puente al futuro. Ah; mi lugar favorito de Lima es Gamarra sin duda. Cuando he estado super triste me he sentado a llorar en el Parque Cánepa y se me ha pasado, creo que se debe a que mis papás son comerciantes y crecí en un mercado en ese sentido Gamarra y su gente me dan esa sensación de estar como en casa“. 

Claudia Aragón / Gamarra-2017 Foto: Macarena Puelles

K: Has denunciado a través de tus redes sociales que muchas veces eres víctima del racismo que tanto jode  en nuestro país ¿Qué tan racista es nuestra sociedad?

C: “Más que racista es discriminadora en todo sentido. Sí me ha pasado muchas veces y es que no sabes la cara con la que me miran por usar polleras y casaca, no sabes cuántas veces me gritan cosas super agresivas. La gente murmura mucho, se ríe en tu cara y es invasiva. En Buenos Aires, La Paz, Santiago he salido con pollera y todos los ornamentos que uso que para mí son como amuletos y la gente no nunca me dijo nada. Igual hay algo que ha cambiado para bien y es que hay gente más orgullosa de ser migrante y de sus raíces, gente empoderada que ha dejado atrás una postura sumisa; sin embargo la discriminación está ahí todo el tiempo”.

K: ¿Te cagas en la nota?

C: “Sí por supuesto. Antes me palteaba y caminaba casi corriendo; ahora le sigo la mirada a la gente que se burla, les mando besos, los saludo y les sonrío. Intento que sepan que me doy cuenta y que no me afecta”.

Claudia Aragón / Gamarra-2017 Foto: Macarena Puelles

JACINTA NO ME REPRESENTA

K: Te hemos visto junto a otras activistas realizando acciones en diferentes cines en contra del nefasto personaje de JB: La Paisana Jacinta y su recientemente estrenada película ¿Qué me comentas al respecto?

C: “Tengo una postura radical frente a este personaje que lamentablemente para mucha gente se trata de solo un chiste, pero uno a costa de humillar a la mujer andina o andino descendiente, haciéndola quedar como sucia e ignorante, perpetuando así un único estereotipo y encima uno que denigra. Por darte un ejemplo, solo en mi campo que es la indumentaria, no puedes generar una nueva estética; para mucha gente no puedes ser chola porque tienes tatuajes, piercings o te has rapado la cabeza o porque has estudiado porque las cholas y serranas no estudian, no usan zapatillas, son sumisas, son pobrecitas”.

Foto: Erick Saravia

K: Pero ¿Cuál es el mayor daño que causa este personaje?

C: “Hay que comenzar diciendo que el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU se pronunció en el 2014 al respecto calificándolo de ofensivo. El estereotipo que ese personaje reafirma está tan posicionado que si queremos realmente crecer como sociedad y sanar heridas no podemos tolerarlo. En el colegio y cuando vine a Lima y estuve en la Pre me gritaban -Ñañaña- o -Anda Paisana dónde está tu Wasaberto- y eso no es gracioso, esa es la idea de la mujer serrana en nuestra sociedad. Como te digo no solo no aporta nada sino que refuerza en la gente los estereotipos más denigrantes con respecto a la mujer andina”. 

K: Los comentarios e insultos son un caso aparte ¿Cómo te has sentido? y ¿Qué lectura te deja el apoyo que recibe un personaje tan nefasto como ese?

C: “Los comentarios que me han puesto por la acción los leí todos. Lo bueno que al mismo tiempo tengo amigos y gente que me defiende y apoya y eso me hace sentir bien. Lo interesante es que muchos de los que me insultan son cobrizos y marrones como yo y además y esto es lo más triste: Se trata de chibolos; casi niños en algunos casos quienes están creciendo con esa idea de serrana igual cochina, bruta, ignorante. Entonces hay una relación entre querer a La Paisana Jacinta y generar discriminación. Por otro lado, está la gente que no tiene idea lo que es ser discriminado, racializado y que te digan serrana de mierda en la calle; en ese caso es muy cómodo defenderlo y decir que se trata de humor. Es el equivalente a lo que generó Laura Bozo en relación a los peruanos en el extranjero: No tenemos dientes, carritos sanguchero, que pase el desgraciado, cochino, delincuente ¿Me entiendes? yo no sé si a alguien con dos dedos de frente se le ocurriría defender a Laura Bozo por ejemplo”.

K: ¿Qué viene para Claudia Aragón?

C: “Por lo pronto me voy a México un par de meses a llevar un taller, pero se vienen varias cosas. Voy a dar un giro hacia algo increíble que me emociona estoy trabajando con un gran equipo que es la gente de Marca Lima; estoy super agradecida con ellos porque han llegado en una etapa de mi vida en la que tengo que recomponer varias cosas, en un momento crítico y por eso me alegra me hace sentir que no estoy sola. Además tengo el proyecto Manual Mente con Jessica Barros, con otra amiga psicóloga tenemos un proyecto que tiene que ver con el empoderamiento de la mujer y bueno seguir aprendiendo para enseñar, continuar diseñando y seguir viajando”.

K: Y una chiquita para acabar. Sabemos que los cambios toman tiempo pero ¿Cómo te gustaría ver a Lima en un futuro cercano?

C: “Me gustaría que fuera más amable con todos y que se respeten las diferencias: Color, lenguas, sexo. Más educación, ahí está la clave”.

Claudia Aragón / Gamarra-2017
Foto: Macarena Puelles

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