DETRÁS DE LA ESCENA VOL I: INSBI CRUZ – FUGA

Primera entrega de esta nueva serie de notas con los gestores que dan forma a la escena electrónica independiente de Lima

Insbi Cruz es Project Manager de FUGA, sin duda uno de los espacios más interesantes de la ciudad; una Lima que carece y urge de lugares en los que se respire diversidad, tolerancia y sobre todo, se pueda disfrutar de la buena música que se viene haciendo por estos lares.

Gracias a su chamba, FUGA se ha convertido, en poco tiempo, en un referente para la escena de música electrónica independiente de la ciudad y también de la región, ya que la mayoría de crews, Djs y productores limeños; así como bravos de Latinoamérica, han puesto de cabeza su pista de baile para el destrabe y deleite del público local, ávido de espacios de este tipo.

Así pues, nos juntamos con Insbi para conversar de todo un poco en esta primera entrega de nuestra saga «DETRÁS DE LA ESCENA».

K: ¿Cuál fue tu primer acercamiento a la escena musical de la ciudad?

I: “Fue a través de las fiestas y eventos de mis amigos. Desde fiestas gays y fiestas de electrónica hasta desfiles de moda o expos en galerías; siempre me terminaba enterando que había ese día en la ciudad. Aparte tengo muchos amigos que son músicos, entonces por ese lado siempre he estado ligado».

¿Y estabas ligado también a la administración de esos eventos?

I: “Al inicio todo empezó como “Oe, invita a tus amigos”, de ahí fue vender entradas o hacer listas para eventos de algunas marcas y así todo se fue dando de forma orgánica».

K: ¿La ruta del promotor?

I: “Claro, pero no solo eso. Lo que busca una marca en general es tener una idea de life style. Tú obviamente vas a ciertos sitios a escuchar música y vas a poder entender qué pasa en ese lugar. Mi primer acercamiento a lo que hago hoy en día fue trabajar en PR, en moda, cosas administrativas en una empresa familiar, coordinador editorial de una revista y luego pasar por una agencia de publicidad; todo eso me fue llevando hasta lo que hago en FUGA”.

K: ¿Y como así llegaste a FUGA?

I: “Bueno, resulta que uno de los dueños es amigo mío. Tenían este espacio y necesitaban a alguien que se encargue de gestionar. Yo salía de trabajar de un club en Miraflores (Oliver que ya no existe) y me pidieron que los ayude y bravazo, acepté. Al principio por el tipo de proyecto que concebimos, no se generaban muchas ganancias, pero todo fue progresivo y el ambiente de trabajo es lo máximo, así que poco a poco pudimos darle más forma hasta llegar a lo que es hoy en día”.

K: ¿FUGA empezó con un concepto o identidad establecida o se desarrolló en el camino?

I: “Claro que como todo proyecto al inicio uno se plantea la pregunta ¿Qué vamos a hacer? Teníamos el espacio y Lima necesitaba un lugar donde se respire libertad, que sea distinto y sobre todo con buena música. A mí me gusta mucho la música electrónica, entonces lo llevamos por ese lado. También porque te permite ir más lejos y estar en constante renovación, en Lima escuchamos de todo somos una cultura llena de mezclas. Le puedes ir dando vueltas todo el tiempo y así se retroalimenta”.

K: Y en el camino ¿Cuáles han sido o siguen siendo los retos más grandes?

I: “El reto más grande es que la gente empiece a valorar lo que se presenta cada día, empezando por el precio de la entrada. Hay mucho trabajo detrás y bastante gente involucrada en cada fiesta. En Lima faltan espacios también, la gente no sabe y no habla de esto, sobre como está creciendo la escena de música electrónica ahorita y en general de todo el trabajo que hay detrás para que esto suceda”.

K: Siendo el que cura la mayoría de noches en el espacio ¿Cómo logras generar un público fiel teniendo tantas propuestas?

I: “Bueno, en verdad, el público no es nada fiel jajaja”.

K: ¿Pero FUGA ya tiene un nombre ganado?

I: “Sí, hay sus caseritos obviamente y a los habitúes les gusta mucho la diversidad de música que encuentran. Eso también es importante ya que en FUGA siempre queremos que haya buena música y que sea lo último de lo que tengas que quejarte. Si no, no funciona. Es súper importante”.

K: Claro y de hecho antes de FUGA no se sentía tanta variedad de propuestas musicales, por lo menos desde mi perspectiva. Recién ahí pude conocer nuevos sonidos y propuestas.

I: “Lo que pasaba también es que el aspecto social entro a tallar dentro del proyecto. Si tú hablas de un espacio libre significa que es para todos. Es decir que todos puedan escuchar lo que quieran. Estar abiertos a nuevas cosas hace que todo sea más orgánico”.

K: Ahora, cambiando un poco de tema y teniendo en cuenta que has podido conocer otras escenas de la región. ¿Cómo sientes nuestra escena en contraste con otras ciudades/proyectos de América Latina?

I: «Aún estamos en pañales. Lo que pasa siempre en otras escenas es lo mismo de lo que nos quejamos nosotros, que no tienen muchos espacios donde poder hacer cosas y va de mano con el gobierno local. Por ejemplo, en Chile tengo unos amigos que algunos domingos hacen fiesta totalmente gratis en un parque para los que pasen por ahí o se enteren y puede haber hasta un DJ internacional dentro del line up. Arman un tonazo de 4 a 10 de la noche con música súper buena, hacen un poco más de comunidad al ser en un parque. Se llama Placido Domingo, si van a chile tienen que caer por ahí. También en otros lados hay más noción de comunidad y utilización del espacio público que nos falta harto por alcanzar».

K: Y en esos eventos al aire libre, no privados ¿Ahí ya juegan un rol importante las municipalidades?

I: «Juegan un rol, sí. Son espacios libres. Al final la noche también es un espacio libre e importante, que se tiene que proteger y dar valor. Mucha gente sale a hablar de lo que pasa en la ciudad, estar con sus amigos, en lugares donde no los estén jodiendo. Si a eso le agregas buena música, todo va a estar bien. También es importante ser más diversos, aun somos una sociedad muy cerrada y machista. Y eso se evidencia, por ejemplo, con las chicas que no salen mucho a raves porque se sienten amenazadas por los chicos. FUGA por eso ha sido un lugar seguro y siempre lo será. Es como el mayor estándar que hay: Que todo el mundo se sienta seguro. Si quieres estar en tetas o estar calato lo puedes hacer y nadie te va a molestar. La gente dice “Oye pero en Europa es más libre”. Claro pues huevón, si nadie te está jodiendo. Acá ya te están mirando feo. Por eso manejar un crowd diverso en FUGA al inicio fue esencial para que la cosa se sienta distinta».

K: Ahora, tú estás teniendo muchos contactos con proyectos internacionales y viceversa. ¿Cuáles son los pasos para tender más puentes con otras escenas de afuera?

I: «Hay que jugársela. Nadie se la juega en serio. Yo creo que las personas que empiecen a hacerlo van a poder lograr cosas. Se necesita que muchos lo hagan, porque si son pocas no cambiará. Falta más organización, plataformas. Hay mucho trabajo que se tiene que hacer primero. En Latinoamérica no hay una plataforma de difusión grande como por ejemplo un Boiler Room, por mencionar una conocida y que pudimos tenerla en el club gracias a nuestra gestión. No tenemos eso acá, eso hace difícil la situación pero si se trabaja conjuntamente se puede revertir. Necesitamos que más gente se la juegue y empezar a hacer cosas en conjunto, la región tiene mucho talento. Este año, dos representantes del club viajan al Festival Recreo en Santiago de Chile, lo que es el primer paso en una serie de salidas que tiene como plan el proyecto. Rayman Zarek (CrimesAtTheDisco) y Valicha Evans (Arista). Representando a FUGA y sus respectivos colectivos. Este festival reúne a los colectivos underground más representativos de la movida chilena y gracias a un trabajo en conjunto que hice en la primera edición ahora los chicos van representando a Perú. Así es como también pueden pasar cosas, saliendo de Perú. Faltan en Lima cosas más profesionales también. Este mercado está recién en desarrollo. Trabajar en comunidad es importante, falta mucho trabajo colaborativo de verdad».

K: ¿Sientes que con todo el clima político actual la escena está en una burbuja, ajena a la realidad?

I: “Sí. De hecho personalmente creo que es terrible lo que está pasando en el país en estos momentos. Vivimos en zozobra y la gente no se da cuenta. Los espacios libres y seguros como FUGA pueden desaparecer; así que no estamos tan ajenos a la realidad que digamos. Es imposible no tener noción de tu realidad nacional hagas lo que hagas. Todos nos tenemos que involucrar desde nuestras respectivas trincheras. Al final creo que tienes que ser consecuente con lo que haces y tener un discurso, sino no tienes futuro en nada”.

K: Siendo Lima una ciudad tan dividida ¿Crees que los circuitos de fiestas también están fragmentados?

I: “Yo siento que sí pero también creo que es mejor que estén fragmentados, porque eso hace único cada lugar o fiesta. Está bien que hayan más clubs y propuestas con su propia identidad, porque al final la diversidad hará que la escena de la ciudad sea más interesante. Uno al final tiene que concentrarse en lo que está haciendo y dejar de observar lo que hace el otro un poco”.

K: Para terminar ¿Qué aspecto crees que es clave para que aparezcan nuevos proyectos en la escena?
I: “Que sean abiertos y que no tengan miedo. Que no sea solo para cierto público sino que amplíen el alcance de su propuesta. Lo que todo el mundo siente de la música electrónica es que todo debería tener buena onda y así es como deberían ser las cosas. Groovy”.

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