QECHUABOI: LOCURÓN EN EL DANCEFLOOR

Conversamos de todo un poco con el productor local quien desde su sede actual en Berlín nos regaló un mixtape exclusivo que es puro fuego

Sin duda Qechuaboi es uno de los productores más importantes de la escena electrónica independiente de la ciudad y uno de los exponentes más conocidos del Tropical Bass en la región. Caracterizado por su desbordante energía a la hora de tocar en vivo y por sus tracks que son una invitación al más desenfrenado de los bailes. Actualmente se encuentra viviendo en Berlín motivado por una búsqueda personal la misma que no ha sido obstáculo para que este mostro siga haciendo música de la buena y ponga a mover el esqueleto al respetable público europeo.

Así pues, conversamos con el gran Qechuaboi quien para amenizar la entrevista nos regaló este sabroso mixtape en exclusiva para Kriolla. Antes de conocer un poco más de este productor, obligado métele oreja a esta joyita.

Foto portada: @DustinLevineFoto

K: Para nuestros seguidores de África Septentrional que aún no te conocen bien; cuéntame ¿Quién es Qechuaboi?

Q: “Es el apelativo que me pusieron cuando vivía en Barcelona hace varios años. Qechuaboi, más que el nombre con el que hago música, es el niño que siempre voy a ser y que me permite hacer lo que quiero y esa es la esencia del proyecto. Cuando tocaba Tropical Bass y luego pasé ha hacer más footwork la gente me aconsejaba que cambie de nombre pero nada que ver pues, siempre seré Qechuaboi. Un productor y Dj al que le gusta dejarlo todo y en especial disfruta ver que la gente en el dancefloor se divierta como demente”. 

K: Tu música viaja con naturalidad del tropical bass al juke ¿Cómo defines tu estilo?

Q: “Está en el espectro del sentimiento latino y nada más. No me gusta encasillarme en ningún género pero de hecho soy un huevón más percusivo que melódico; bombo y caja juntos es lo que me mueve, lo que hago y lo que me funciona también”.

K: Tú eres del siempre soleado Chaclacayo ¿De que forma está presente Lima en tu música?

Q: “Viajar casi a diario de Chaclacayo a Lima ha sido mi mayor workshop. Esos espacios de tiempo han influido directamente en mi música y en quien soy; esas casi dos horas de viaje que hacía a diario me daban tiempo para pensar y alucinar sonidos, colores e imágenes a mi alrededor. Ya cuando tenía más billete chapaba colectivo pero en la universidad era full micro nomás jaja, con decirte que caminaba de mi jato a la carretera central y cuando tomaba el micro ya había comenzado la clase jaja. Pero como dice ese sticker clásico de combi “No le eche la culpa al chofer si ha salido tarde”. La combi es un espacio galáctico; aunque soy miope el aspecto visual y estridente deLima siempre me impactó, por eso cuando hice los afiches de Qechuaboi lo que le dije al artista que los realizó fue:  -Solo quiero que se vea desde el micro-“.

K: ¿En qué ritmos estás metido últimamente?

Q: “Me cancé un poco de la onda tropical bass clásica con el guiro constante. Sin embargo, de algún modo en algunas fiestas siempre regreso. Lo que quiero es que la gente baile con lo que me guste y nada más; que experimente lo que pasa en mi cabeza al ver sus cuerpos moverse. No te puedo decir que esté pegado en un género específico, pero donde la percusión tenga presencia ahí estoy yo. Me llama un montón lo afro cada vez más pero la firme lo que quiero es que la gente baile con los que sea que fluya en el momento. Cuando produzco siempre me pregunto si mis amigos van a bailar esta huevada que estoy haciendo. Los sets los armo dependiendo la hora y lugar donde me toque estar. Lo único que quiero es -No mercy en el dancefloor- jaja. Velocidad, sudor, ritmos diversos, sincopada…Divertirme yo y que se divierta el público. Soy bien de club y siempre tengo en cuenta la emoción en la pista de baile.  En resumen, me gusta joder, bailar y ver que la gente haga lo mismo”.

K: Te fuiste hace unos meses para Europa ¿Cómo decides hacer ese viaje?

Q: “Todo es por un tema personal. No he venido para sacar un disco, ni triunfar, ni nada por el estilo. Estoy aquí por un proceso muy personal porque mientras más lejos estás de tu zona de confort más sale tu verdadero yo y esa es mi búsqueda actual. En ese camino te das cuenta quienes son tus amigos reales, quienes te estiman, quienes te desean lo mejor. No tiene nada que ver con la música pero estoy tocando y ando abierto y predispuesto a lo que pase”.

K: ¿Qué tal la respuesta de la gente por las europas con tu bulla loca?

Q: “A penas llegué a Berlín, mi broder Julito que tocó conmigo en los Yellow Caps, banda que tuve en Barcelona, me consiguió una fecha; comencé a tocar y fue de la concha su madre. Me gustó que hasta el broder que recogía las botellas me felicitó. Lo chevere es sentir la conexión; es básico leer a la gente que tienes al frente o imaginartela a la hora de producir. Sin conexión y empatía no hay música y no hay nada”.

K: ¿Extrañas Lima?

Q: “Siento que no ha pasado mucho tiempo como para extrañarla tanto. Sinceramente lo que me motiva es saber que hay músicos talentosos en la ciudad; eso me da fuerza y orgullo. La gente, cuando toco aquí y digo que soy de Lima me preguntan si conozco a Tribilin Sound por ejemplo. Ese huevón tiene que venir por acá pues. Es mi personal buda Tribilin jajaj. La rompe mi causa y tiene demasiado estilo; le tengo un gran aprecio a ese csm. También estuve por aquí con Deltaron que es un gran productor y sobre todo un bobazo”.

K: ¿Qué viene para Qechuaboi en un futuro cercano?

Q: “Ahorita me voy a Praga. Aquí las distancias son tan cortas que hay que aprovechar. Si viajaba de Chaclayo a donde sea en micro todos los días como las huevas irte de Berlín a Praga jaja. Me voy a ver a un broder que conocí en Huancayo cuando toqué y es locazo que la gente que menos esperas es la que te da la mano. La verdad me siento super afando con la gente que voy conociendo por la música en esta nueva ruta”.

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