Conversamos con Lucho Pacora y Marco Caballero creadores de la fiesta de vinilos que rescata los sonidos tropicales más interesantes y caletas del país y la región

Guaracha, cha cha cha, descarga, psicodelia, latin soul, cumbia, boogaloo y demás exquisiteces tropicales servidas sobre las tornamesas para alimentar cuerpo, alma y espíritu y al mismo tiempo hacer explotar la pista de baile.

Lucho Pacora es gestor cultural y dirige la agencia El Movimiento, encargada del desarrollo de músicos locales, mientras que Marco Caballero es publicista e investigador musical creador de Freneticos, plataforma donde rescata, a través de un proceso de digitalización, todo tipo de música que se hizo en el Perú de los 50s a los 70s. Movidos por su pasión tanto por los ritmos tropicales como por los vinilos, ambos decidieron juntarse el año pasado para dar vida a Bomba Tropical fiesta de música sabrosa que así nomás, quienes no somos coleccionistas, no tenemos el gusto de escuchar tan seguido como deberíamos.

Con motivo de  la nueva edición de esta fiesta este 12 de Octubre conversamos con ambos sobre el vinilo, la movida tropical peruana de hace algunas décadas y sobre el proyecto.

Evento: https://www.facebook.com/events/531650083966480/

K: ¿Cómo nace Bomba Tropical?

L: “Nació porque coincidimos de casualidad a fines del año pasado en Lima varios amantes del vinilo entre ellos Marco y yo que volvía de Colombia además de Leon City Sound de DC y Eric Banta director del sello Names You Can Trust. Conversando y aprovechando que estábamos todos acá nos juntamos y armamos la primera fiesta en un barcito chiquito de barranco y fue muy interesante porque la gente acabó loqueando mal y haciendo trensito jaja. La gente dio todo ese día así que nos animamos a hacer más ediciones y vamos a celebrar la 5ta este Viernes 12”.

K: ¿Qué tiene el vinilo que es tan atractivo? ¿Dónde radica la magia?

M: “Tratando de no pecar de romántico me parece que lo más valioso radica en el hecho de que es música que en su mayoría aún no ha sido digitalizada y básicamente bailas algo que no has tenido oportunidad de escuchar antes. Es casi como rescatar un pedazo de historia y gozarla al mismo tiempo. Hay una conexión historia-diversión muy interesante que hace especial una fiesta de vinilos. Es una especie de ritual que empieza desde que consigues el disco y termina siendo un conocimiento que es necesario compartir. ¿Qué haces con mil discos en tu casa y solo los escuchas tú? No tiene sentido. Guardarte eso es una locura”.

L: “Más allá de la polémica respecto a la calidad del sonido, que responde a diversos factores en realidad, me parece que se trata de recrear lo que Walter Benjamin llamaba la micro historiografía, en el sentido que no es una historia oficial de la música local. Con un solo vinilo puedes conocer estética gráfica de la época, tipo de grabación, como era la publicidad y más. Hay cosas que lees y te cagas de risa porque son muy de su época. Toda esa información en un solo objeto es algo muy valioso”.

 

K: ¿Cuáles son los géneros que más te vacilan?

M: “A mí lo que más me gusta es el garage rock de los 60s: Los Yorks, Los Shains, Traffic Sound y en lo tropical hay demasiado, desde los Darlings de Huánuco pasando por Los Mirlos y todas las bandas de cumbia psicodélica. Por otro lado, el boogaloo es un ritmo que me encanta poner en fiestas; es una mezcla de guajira con soul que acá en Perú fue muy fuerte previo a la salsa. Es uno de los géneros más revalorizados en el mundo entero; un disco de boogaloo es un objeto de colección un poco caro”.

K: El Perú siempre ha dado mucho a la música mundial. ¿Qué ha pasado que se ha perdido esta parte de nuestra historia musical para la mayoría de gente?

L: “Creo que uno de los grandes problemas tiene que ver con la información y cuan segmentada ha sido y es hasta hoy. En ese sentido, uno puede saber quien es Mick Jagger habiendo escuchado quizá un solo disco pero no sabe quien es Lucho Macedo, Papi Saico o cualquier otro prócer de la música nacional porque existe un desconocimiento producto de la falta de mecanismos y plataformas de difusión, sumado a temas que tienen que ver incluso con una cuestión sociocultural. Hasta hace 15 años escuchar cumbia, chicha o salsa era mal visto en ciertos sectores, pero bien que todos bailaban esa música en las fiestas familiares; era una contradicción bien loca y sin sentido. Lo bueno es que la gente ya valora la riqueza musical que siempre ha existido en el país. El Perú chupó todo y le dio su toque; por su ubicación ha tenido una influencia importante del caribe que no la vez ni en Chile ni Argentina por ejemplo que tuvieron procesos distintos. En los 50s se crearon orquestas como la de Freddy Roland y el maestro Lucho Macedo que son grandes figuras de la música tropical de este país y que lamentablemente no se les ha dado el valor que merecen.  Fueron ellos los que alimentaron a los que vinieron en los 60s incluido el rock que con la música tropical ambos han ido incluso retroalimentándose”.

M: “Poniendo un poco en contexto todo esto; el entretenimiento hoy en día tiene muchos medios y antes básicamente tenías la televisión, los cines y en especial la radio. Esta última, al tener un alto índice de penetración hacía que la música sea un negocio muy rentable, lo que generó que en los 6os y 70s hubiera mucha gente metida en esto. No fue el big bang o un evento milagroso, sino existía una industria musical poderosa. Prueba de eso es que hoy los aficionados de la música de los 50s, 60s y 70s alrededor del mundo, ven a Perú como una meca de talento musical. Tenemos representantes sólidos en todos los géneros de esa época”. 

Lucho Pacora

Marco Caballero

K: ¿Cuándo y cómo murió esta pequeña industria?

M: “Los acontecimientos políticos y las crisis financieras que hemos pasado han hecho que ese legado de música se vaya perdiendo sobre todo porque los sellos quebraron, los músicos tuvieron que migrar del país o se dedicaron a otras cosas. Recién en los 2000 aparecen artículos de interés relacionados al tema. Lo malo es que no hemos tenido bandas que hayan construido sobre el legado de estos músicos de los 50s y 60s. Las escenas más sólidas del mundo siempre han construido sobre las pasadas, ya sea negándolas o rescatándolas. Pero en nuestro caso, durante los 80s, se desarmó todo y no hubo un continuismo”.

L: “La música tropical siempre estuvo, está y estará, pero creo que la gran crisis en los 80s hizo que cambiara de forma. Por ejemplo Los Pakines pasaron de hacer música maravillosa y muy arriesgada a hacer temas como el venado. No les quedaba otra para sobrevivir de la música y todo se termina de deformar con Fujimori y su tecnocumbia que copó todos los medios de comunicación durante los 90s e hizo que la gente deje de escuchar bandas increíbles y se abocaran a escuchar estas nuevas bandas muchas de ellas de covers”.

K: ¿Las disqueras también eran otra cosa verdad?

L: “La música era un gran negocio y las disqueras cumplían un papel importante. Habían tantas buenas bandas que funcionaban comercialmente que empezaron a aparecer otras que los copiaban; por ejemplo tienes a Los Shapis pero también salieron posteriormente Los Chipis o Los Papis y cosas así. Eso pasaba porque los sellos tenían su estudio de grabación propio que dicho sea de paso era de lujo, con productores que se habían formado en música clásica pero tenían una amplitud musical interesante que iba de rock a tropical. Los chuchamboys de esa época trabajaban en las disqueras”. 

M: “Román Palacios de los Yorks me contaba que cuando grabaron el York 67 había una serie de musicasos a disposición: Otto de Rojas, Melcocha y otros capos de la música tropical. Había un equipo de músicos talentosos que trabajaban con las distintas disqueras. Incluso arriesgaban bastante, hay veces que escucho un disco de cumbia psicodélica y me pregunto ¿Cómo mierda se atrevió la disquera a publicar esto? Hablo de cosas nada comerciales. Que fuerte debe de haber sido la industria para apostar por ese tipo de sonidos realmente”.

K: Ahora que lo nombras ¿Melcocha está subvalorado como músico?

M: “Puede que en el mainstriem porque para los coleccionistas y conocedores, los discos de Melcocha son incluso los más alocados y salvajes dentro de la música tropical y además son muy costosos”.

L: “Si nuestra industria musical hubiera sido como la de USA el tío Melcocha sería algo como James Brown sin duda”. 

K: ¿Qué viene para Bomba Tropical?

L: “Estamos preparando la 5ta edicón este Viernes 12 en el New Kitsch de Barranco que tendrá, además de nosotros dos como Djs residentes, al gran Dj Sabroso que es un investigador muy importante de la música tropical local. Sin duda será una noche bastante especial”.

M: “Siempre es una fiesta muy alegre, explosiva y tropical, diseñada para bailar como demente al margen de todo el tema de la investigación. Me encanta que la gente le tome foto a los discos, se acerque a preguntar el nombre de la canción o que saquen su celular y pongan el Shazam; eso es mostro aunque hay varias canciones que son inzhazameables jaja. Es algo muy gratificante poder compartir eso y que la gente regrese a su casa con la idea sumergirse un poco más en esta música”. 

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