El nuevo dúo electrónico conformado por los conocidos músicos Veronik y Dante Gonzales estrena single y video próximamente y conversamos con ellos

Siempre genera interés que músicos de trayectoria conocida se junten para dar vida a nuevos proyectos y el caso de Veronik (Valium, Veronik y los Gatos Eléctricos) y Dante Gonzales (Varsovia, Cassus Belli, Pestaña) no podía ser la excepción.

Juntos han creado Kozmik Café, una propuesta que pronto podremos disfrutar y que sintetiza los amplios backgrounds musicales de ambos y en la que conviven desde el pop electrónico más bailable hasta sonoridades oscuras e industriales, con influencia de grupos como Devo, Kraftwerk, Air, Depeche Mode y la electrónica de los 70s y 90s, generando un sonido propio en el que voz e instrumentos electrónicos de culto como el theremin y los sintetizadores interactúan en canciones y composiciones vanguardistas, donde las máquinas y la actitud rockera se fusionen desde la contemplación hasta la pista de baile.

Su primer single, “Voraz”, que será estrenado, video incluido próximamente, es un tecnopop con guiños a la era disco, “un viaje desde lo más oscuro y denso hacia la luz y búsqueda de la energía positiva que nos mueve e impulsa hacia adelante para crecer y hacer cosas”, en palabras del dúo.

En plena cuarentena Kriolla conversó con ambos músicos para que nos comenten un poco acerca de este nuevo proyecto y el single que lanzarán pronto.

Bueno, es inevitable no hablar sobre lo que está pasando con el coronavirus ¿Cómo los agarra y afecta esta cuarentena?

D: “Yo personalmente tenía claro que en algún momento iba a pasar algo de esto. Pero nos agarra con pendientes y chambas que resolver y nada, a seguir adelante y exprimir los medios virtuales para crear”.

V: “Un poco lo mismo, la duración nos agarra fríos y tener que amoldarnos a una situación para la que no estábamos preparados es difícil. Definitivamente vivir encerrado no es natural para el ser humano. En donde más afecta es en la programación de de eventos y en general en los trabajos que requiere la movilización física de las personas. La reorganización logística hace todo más difícil”.

¿Cómo se empieza a gestar el proyecto Kozmik Café y de que forma amalgaman sus diferentes backgrounds?

D: «Todo comenzó cuando nos convocaron para hacer un showcase para la marca Moog ya que ambos usamos sus equipos. Ya nos conocíamos pero no habíamos hecho música juntos previamente. Empezamos ha hacer jammins y decidimos armar el proyecto, ponerle nombre, crear canciones y así la cosa se fue dibujando sola. Musicalmente nos entendemos muy bien y a pesar de tener diversas influencias todo es bastante fluido y coincidimos en muchas ideas. Personalmente no me gusta trabajar en proyectos con más de dos personas así que me siento cómodo en ese aspecto también».

Y para ti Veronik ¿Cómo ha sido hasta el momento la experiencia de juntarte con Dante?

V: «Coincido con Dante en el hecho que tenemos una química musical interesante; es fácil darle vuelta a una idea juntos. Pero a diferencia de él, para mí es primera vez el formato de dúo; yo sí he trabajado mucho en grupo y mi fuerte ha sido liderar proyectos con bandas de rock, así que esta experiencia en un dúo de electrónica es diferente y emocionante. Creo que la complementariedad es lo que nos guía. Tenemos ambos experiencia sólida como músicos y ensamblar estas ha sido el punto de partida. Por otro lado, las influencias son diversas por más que yo venga del rock y él de la electrónica coincidimos en proyectos con los que nos identificamos. Por ejemplo Devo es uno de ellos, en especial por la cuestión lúdica, el interés por crear un lenguaje propio y el sacarle provecho a los equipos con los que trabajamos».

Kozmik Café es un proyecto básicamente de música electrónica o pop electrónico pero a través del uso de instrumentos analógicos, en el caso de Veronik el theremyn y en el de Dante los sintetizadores ¿Cómo nace el interés por explorar esos instrumentos en particular?

V: «Conozco el theremyn el 2008 en plena pre producción de mi disco como solista y me enamoré. Dije: Necesito eso y lo quiero en mi vida y fue así de simple e inmediato. Conseguí mi primer teremyn marca moog. Empecé a practicar, averiguar y luego me fogueé bastate con bandas, en especial Los Protones que fue mi primer reto; estuve casi un año a ritmo de gira con ellos luego de eso me empezaron a llamar para varias colaboraciones y me fui involucrando cada vez más. Luego fui a Chile a tocar al festival Electromagnética y a raíz de todo eso compuse mi segundo disco solista Anómala que salió el 2017 y en donde el theremyn es como la voz, ya que lo uso como instrumento, no solo para crear efectos».

D: «Par mí no había otra opción. Cuando empecé en los 90s no habían softwares y tenías que comprarte el aparato e ingeniártelas; pedir prestado a un amigo un pedal para procesar el sonido del casiotón y usar la caja de ritmo muteando algunos sonidos que estaban de más. En lima había una movida interesada en explorar con estos instrumentos. Pero en este proyecto no se trata de usar solo equipos analógicos sino cualquier cosa que pueda servir y enriquecer nuestra paleta sonora. No somos puristas ni cerrados».

V: «Eso es cierto. Tratamos de usar las herramientas que cada idea necesita para desarrollarse. No es que solo usamos determinados equipos, no hay forma. Yo toco la guitarra y no voy donde Dante y trato de enchufarle una cada vez que puedo. Si el tema no lo necesita, pues no hay guitarra y así».

El sonido del single que lanzarán y del proyecto en general ¿Cómo lo definen?

D: «Es un sonido obviamente pop con matices oscuros. Para empezar estamos trabajando en 117 BPMs, eso nos permite añadir elementos que han funcionado bien en la propuesta. En Voraz, el primer single, a pesar de ser un tema corto de 3 minutos aprox. se ha resuelto todo. Es una canción rara porque tiene una estrofa nada más pero también tiene un groove y cambios que te sacan de contexto. Sin duda es algo que no haría yo solo y que fluyó de forma natural junto a Veronik».

El video de Voraz está dirigido por Dana Bonilla co-directora de la película Lima Grita ¿Qué me comentan al respecto?

V: «Ambos salimos en la película y nos encanta el trabajo de Dana. La idea era mostrar como sería una presentación de nosotros en vivo y que esté filmada de manera orgánica y bonita. De eso se trata, retratarnos en acción y Dana tiene el ojo y el know how para hacerlo».

Ambos vienen haciendo música en distintos proyectos desde los 90s ¿Cómo sienten que ha cambiado la escena local en estos años?

V: «Siento que hay más ganas de profesionalizar las propuestas; ya no hay tanto este culto a lo underground que yo encontré cuando formé mi primera banda y que era como -Aj, eres comercial-,  felizmente ahora ya no veo mucho de eso. Antes había una separación bastante nefasta entre la música que te brota y la que vas a poder vender y no debería existir un divorcio entre ambas. Que las cosas avancen depende, más que de infraestructura, de que los mismos músicos nos tomemos en serio lo que hacemos y capitalizar las herramientas al alcance para autogestionarnos».

D: «Hay mayor profesionalismo, es cierto, pero al mismo tiempo la tecnología lo permite; hay mejor calidad de sonido y herramientas virtuales para procesar tu música y que suene como si la hubieras grabado en un estudio, en ese sentido, la gente se esmera más porque los estándares se elevan. El internet y el acceso a información lo han cambiado todo, lo que falta a veces es talento pero las herramientas están».

¿Qué viene para el proyecto?

D: «Primero el 24 de Abril estrenar el video del single «Voraz» que es una carta de presentación del proyecto, luego seguir soltando singles. Pienso que sería interesante sacar un álbum pero queremos tomarnos el tiempo necesario para hacerlo bien y que nos satisfaga el resultado».

Finalmente, Lima ¿De que forma está presente en la música que hacen?

V: «De hecho siempre está presente. Respiramos Lima todo el tiempo y la inspiración, así no se manifieste de forma explícita en las letras, sí está en las sensaciones y emociones que genera. Cuando escucho un tema como Voraz, me resulta fácil contextualizarlo en Lima por ciertos colores y texturas que se perciben. A la hora de formular la letra mi principal motivación fue la búsqueda de salir adelante, hacia la luz; buscar avanzar y no quedarte en lo denso, en lo negativo, en lo mediocre y más. En Lima tenemos parte de eso y por ese motivo la llamamos la horrible. Tenemos que romper ese paradigma y buscar brillar y salir adelante. No quedarnos en el -así nomás- o en el -así funcionan las cosas en Lima-«.

D: «Siempre ha sido un referente; desde que estaba en el colegio, incluso antes. Me gusta Lima en invierno, la Lima nostálgica. Si escuchas mis trabajos más antiguos me encantaba grabar la calle, sonidos de las combis pasando, la gente. Me gustaba samplear eso y tratar de que la esencia de la ciudad se impregne en el sonido. Siempre será un referente aunque no sea de forma literal».

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