LA ÚLTIMA CANCIÓN DE LUIS GUZMÁN

La banda local se despide de manera definitiva de los escenarios luego de un corto retorno y el lanzamiento de un esperado segundo álbum

Luis Guzmán ha renacido para morir. Después de un par de años sin pisar un escenario, la banda de rock limeña -integrada por Santiago Barriga (voz y guitarra); Giacomo Roncagliolo ( voz y guitarra); Hernando Suárez (bajo y coros) y Mario Acuña (batería)- volvió el 2017 para tocar junto a Turbopótamos en el Jammin y lanzar Al fin seré volar, su segundo y esperado álbum de estudio.

Sin embargo, lo que parecía ser una vuelta por la puerta grande a la escena de rock peruana, era en realidad el inicio del final; aquello no fue más que la antesala de la despedida definitiva de Luis Guzmán. Una despedida que se venía postergando desde el 2014 cuando la banda dejó de tocar y que tendrá lugar este viernes 2 de febrero en lo que promete ser una suerte de ceremonia.

¿Por qué una banda lanza un disco y toca en un programa de televisión para desaparecer poco después? Suena desconcertante, pero lo cierto es que, como sus canciones, Luis Guzmán es una banda para nada convencional. Durante los últimos tres años ha sido un grupo fantasma de la escena local, con tocadas ocasionales y míticas para sus seguidores.

A propósito de su último concierto y despedida este viernes Kriolla ha querido recoger los pasos de una de las bandas de rock con más personalidad de la última década… Antes de que suene su última canción.

K: Ustedes provienen de diferentes bandas con sonidos súper distintos entre ellos, ¿Cómo se juntan para hacer Luis Guzmán?

Santiago: “En julio del 2009 Giacomo y yo nos conocimos en un viaje al norte donde había una guitarra y la gente tocaba harto. Cuando llegamos a Lima nos dimos cuenta que vivíamos en el mismo barrio, que solo nos separaba un parque; entonces comenzamos a juntarnos y a finales de ese año yo ya tenía dos canciones: En espiral y Anfibio, se las mostré y él me contestó con Al Menos Hoy. Ahí comenzamos a ensayar. Primero en mi casa y luego donde Nando (Hernando) que entró a tocar la batería en ese momento”.

K: ¿Cómo llegan a la formación actual?

S: “Tuvimos unos primeros conciertos con Rafael Orbegozo en el bajo, y por esa época el chato (Mario) nos dice para meterse a la banda por lo que replanteamos la formación: Mario entra a tocar la batería y Nando pasa al bajo y ahí quedó. Eso fue a mediados del 2011 más o menos”.

K: Y en cuanto al sonido ¿Ya para ese entonces se habían proyectado como iba a ser la propuesta?

Giacomo: “Al inicio era como la inercia de la banda punk independiente, “hay que tocar, tocar, hay que hacer canciones y cuando ya tengamos algo lo grabamos”. La idea era implemente fluir”

S: “De hecho había una intención de que cada canción tuviese un quiebre que la hiciera especial o que rompiera un poco los esquemas y no quedarse limitados. La influencia era súper punk melódico al comienzo y le fuimos metiendo una onda medio psicodélica por ratos. La canciones no tenían una estructura normal: “verso, coro, verso, coro”, entonces podíamos jugar con la textura a lo largo de toda la canción e ir mutándola como nosotros quisiéramos sin la joda de tener todo parametrado”.

AL FIN SERÉ VOLAR

Algo que se siente bastante en el primer disco “Para no leer más” es la euforia y agresividad en sus sonidos y letras, a diferencia de este segundo trabajo que es más contemplativo, más feeling, tal vez… ¿Cómo sienten ustedes este nuevo álbum “Al Fin Seré Volar” a comparación del primero?

Mario: “Creo que la intensión en el primer disco era que la gente se mueva, que poguee, y creo que las canciones estaban tiradas para eso, para el punk , para lo violento y eso siempre estuvo en la actitud de la gente”.

S: “Cuando creamos Luis Guzmán, personalmente me daba miedo que la gente no pogueara. Pensaba que si la gente no lo hacía, las cosas no estaban saliendo bien, además obviamente éramos más chibolos por eso las letras eran más violentas, a comparación del segundo disco”

G: “El primer disco fue como más espontáneo. En el segundo disco hubo más corrección de letras, entonces cuando lo grabamos la idea era mejorar. El primero no había sido lo que realmente queríamos, por lo menos para mí. Pero ahora, hay cosas que rescato más del Para no leer más, que salieron naturales y que son mejores que las que craneamos tanto en el Al fin seré volar”.

Este disco es más compacto que el anterior, tiene menos canciones y, a mi parecer, es más redondo, ¿cómo fue el proceso de creación del Al fin seré volar?

G: “Cuando empezamos a grabarlo no teníamos las canciones listas, pensando que en el proceso íbamos a ir terminándolas, pero la banda murió en ese momento. De hecho solo teníamos 7 temas y cuando nos juntamos de nuevo para grabarlo, Santiago dijo: «ya, yo voy a hacer un tema más». Entonces hizo La última canción de Luis Guzmán, así se llama.

S: “Cuando empezamos a grabar el disco teníamos la idea de que sea experimental en los sonidos, con lo lo-fi, hasta metimos periquitos cantando atrás, por eso yo siento que ha salido una cosa bien bonita…creo que la historia hará justicia…”

K: Es loco la idea de querer trascender y no disfrutar de eso tocando, porque tienen la idea de que el disco se va a mover, pero se están despidiendo de los escenarios…

G: “Es que yo creo que también es mágico ver qué pasó con la chamba de uno. Osea, la banda está muerta pero nosotros estamos vivos y podemos ver qué pasó con esa obra que hicimos; eso es chévere… Yo quiero que el disco le guste a la gente y que llegue a la mayor cantidad de personas posible. Sí, que tenga trascendencia”.

RENACER PARA MORIR

K: ¿Por qué decidieron parar con la banda?

G: “Porque así como era tan espontáneo lo de grabar, componer y juntarse… al parar todo el día juntos la gente comenzó a irritarse uno con el otro. Habían temas de discusión que se repetían… Pero fue bien de la nada, en realidad…”

S: “Y liberador, al mismo tiempo. Porque es malazo estar en una situación en que no te estás llevando bien con gente que realmente quieres, con gente con la que has compartido cosas muy chéveres, y sobre todo compartir algo que es creación. La música es bien paja y es malazo si al final las cosas van a quedar feas”.

K: ¿Cómo deciden retomar el disco, entonces, si ya estaba disuelto el proyecto?

Hernando: “Yo recuerdo que fue inmediatamente. Cuando terminamos de decidir que ya había muerto la banda -porque demoró un tiempo-, les propuse terminar el disco que teníamos avanzado”.

G: “La única razón de que esto del regreso se esté dando fue porque el disco se alargó, porque la idea era “ya fue la banda, terminamos esto [la grabación del disco] y se acabó ahora sí”.

Mario, Giacomo, Santiago y Hernando /// Foto: Cristina Matos Fernandez

LA CIUDAD DE LUIS GUZMÁN

«Es que Lima me ha sacado la mierda», debe ser una de las mejores frases para describir eso que sentimos muchos jóvenes con esta ciudad. Esta alegoría al hastío limeño es parte de la letra de, precisamente, el tema Lima del primer álbum de Luis Guzmán.

K: La ciudad está presente en muchos de sus temas y el sonido, sobre todo, de su primer disco. ¿Cómo es esa relación entre su música y Lima? y ¿Cómo sienten que ha cambiado en estos años?

G: “Siempre hubo conversaciones sobre Lima entre nosotros. También a partir un poco de las letras de Turbopótamos, una banda que nos influenció harto. Además lo vivíamos porque era una época en la que estábamos en la universidad, lateábamos todo el día, tomábamos mil combis. El segundo disco yo siento que no tiene tanto eso. Es más contemplativo, más de estar en mi casa. Mientras hemos hecho ese disco yo siento que me recluí mucho más que cuando hicimos el primero que era más de juergas todos los fines de semana, salir a lanzarla todos los días al parque. Eso se refleja también en las canciones”.

S: Sí, la edad en la que nos juntamos para el primer disco es justo la edad en que te come tu ciudad.

H: “El primer disco ha sido muy eufórico, disfrutando de lo duro que puede ser también ser joven y estar en una ciudad dura como es Lima. Yo creo que además de estar en dos edades distintas cuando hicimos ambos discos, son sentimientos distintos también. El Para No Leer Más fue de mucha euforia y felicidad. En el segundo hemos estado metidos más en el carácter de componerlo, grabarlo y terminarlo que en el placer del primer disco”.

Este viernes 2 de febrero, Luis Guzmán se despedirá de la gente que los ha seguido en distintos momentos de estos 8 años, con un último concierto en el Salón Imperial de Caylloma. Junto a Turbopótamos, Millones de Colores, Juan Gris, Cógeme la otra y Paco Barriga, presentarán su nuevo y último disco Al fin seré volar y dirán adiós.

Cuando suene la última canción de Luis Guzmán, volverán a ser una banda fantasma de la que solo quedarán registros en youtube y discos descatalogados que caerán de vez en cuando por alguna discotienda de Galerías Brasil, Barranco o el Centro de Lima. El sábado, después de cuatro años desde que se «separaron», Luis Guzmán al fin será volar…

K: ¿Qué ha significado para ustedes Luis Guzmán como banda?

G: “Modestias aparte, yo he estado en varios proyectos y no siempre perteneces a una banda que dices «este grupo es mejor que otros». En Luis Guzmán yo siempre sentí que más o menos todos nosotros estábamos seguros de que la banda era mejor que la gran mayoría, como que era algo importante y debíamos hacerlo bien. Yo sí siento que en la banda siempre hubo esa huevada: «Esto es mejor que otras cosas y tenemos que hacer que se note que es mejor».

S: Luis Guzmán es lo mejor que he hecho.  Mi plan siempre fue tener una banda, matarla y tener un concierto final. Toda la vida…

K: ¿Cómo ven este último concierto?

M: va a ser una fecha especial para nosotros. Va a ser el último pogo de Luis Guzmán.

N: “Es el concierto que más nos importa y lo asumimos como una despedida, un final. Queremos que se sienta así”.

EVENTO: https://www.facebook.com/events/1987566091502004/

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