LA BELLEZA ESTÁ DE VUELTA EN LA ESCENA

Conversamos con el genial Mario Silvania con motivo del estreno de su nuevo single y el próximo lanzamiento de un disco tributo a su música

¿Aún hay lugar para la belleza en Lima? ¿Es realmente una ciudad romántica o solo una urbe enferma y esquizofrénica? Me pregunto esto mientras voy atorado en el tráfico y me doy cuenta que llevo casi media hora haciendo scroll en el celular viendo absolutamente nada, como un zombie amargo que espera pronto llegar a su casa.

Luego me coloco los audífonos pongo Silvania y todo cambia. Vaya que la ciudad es hermosa, es fantasmalmente bella y hay momentos dentro de la vorágine del día a día en los que se puede soñar despierto.

Y es que hablar de Mario Silvania, Cocö Ciëlo y los proyectos musicales que ambos compartieron es hablar de belleza pura; es la historia de dos Niños Unicornio que compartían un Sueño Aerostático y volaron sobre un Cielo de Océano hasta el otro lado del mundo para hacer música hermosa que como Flor de Agua Infinita vivirá por siempre.

Para deleite de sus seguidores, Mario está de vuelta, no solo produciendo bandas de lo mejor de nuestra escena actualmente como Laikamorí y Blue Velvet sino que además, acaba de lanzar un nuevo single de lujo mientras se alista un disco tributo a su música vía Trilce Discos. Para conversar al respecto nos juntamos con el gran Mario Silvania.

K: Mario ¿Cómo era la Lima que dejaste para irte a España?

M: Muy triste; con mucha desigualdad y violencia. Recuerdo que una de las cosas que más me hartó de aquellos años fue que Sendero empezó a filtrarse en todos lados: En la música, en el arte, en la poesía. Hizo mucho daño. Ahí no había revolución solo una tira de locos con una ideología trasnochada y ni hablar de lo que pasó en provincia donde llevaron a cabo una verdadera masacre.

K: Fuiste parte de la escena subte ¿Cómo fue este pequeño universo?

M: No lo llamaría así ya que de pequeño no tuvo nada. Fue un movimiento que cambió todo. Si no fuera por el rock subterráneo no existiría la buena música rock hecha en el Perú. Todo lo que había antes eran bandas que imitaban a otras del extranjero y el rock subterráneo si que fue una verdadera revolución. Bandas con letras propias, diseños propios, discursos propios, propia manera de vestir. Fue muy grande ya que no solo salieron músicos sino también poetas, escultores, artistas, diseñadores, arquitectos, cineastas y más. Lo recuerdo todo como una época hermosa donde cada grupo tenía su estilo y sabías reconocerlo. Luego lamentablemente se desgastó y las bandas comenzaron a sonar igual y es ahí cuando ya no me gusta y justo mi familia decide que me vaya a otra parte.

K: ¿Fuiste parte de Eutanasia?

M: Eso es una especie de leyenda urbana. Nunca fui parte de la banda, éramos muy amigos, andaba con ellos y toqué un par de veces pero creo que sería una falta de respeto de mi parte decir que era miembro de tremendo grupo.

K: ¿Cómo se da tu partida a España?

M: Mi madre quería que me vaya. Los enfrentamientos que tenía con mi padre eran bastante fuertes y ya no daba para más la convivencia. Era un tipo muy duro mi padre y yo era diferente a lo que quizá quería para su hijo. No podía vivir tranquilo; no podía comprarme discos ni tener revistas porque me los rompía. Quizá pensaría que sería gay, un estúpido, un subnormal y todo eso para él era incomprensible. Era durísimo.

K: Y ¿Después de muchos años como ves esa etapa?

M: Con tristeza. Creo que a un niño no se le debe tratar de esa manera. Desde pequeño amé el dibujo y la música. Recuerdo estar con mi madre a los 6 años paseando cerca a la casa que teníamos en Barranco, yendo a ver el mar y yo diciéndole que algún día así iba a ser mi música, como el océano. Ya desde esos años había cierta sensibilidad que ha acompañado todo lo que he hecho y hago hasta hoy. 

K: Saliste de un país convulsionado, de un ambiente personal violento y llegaste muy joven a una ciudad diferente ¿Cómo sale música tan dulce como la de Silvania en todo ese contexto?

M: Capaz sería una válvula de escape, no lo sé, pero sí tengo claro que desde niño quería hacer algo hermoso; siempre hubo esa búsqueda y Cocö  fue un gran compañero para eso. Recuerdo un día en Lima yendo en  micro junto a Cocö cuando éramos unos niños y de la nada pasaron Discreet Music de Brian Eno en Radio Pacífico y justo había uno de esos atardeceres muy bonitos que tiene Lima. Nos quedamos embobados con toda esa belleza. Otros motivos que me llevaron a hacer este tipo de música fueron, primero, haber nacido a dos calles del mar en Barranco y segundo, tener a tres personas importantes en mi vida que me incentivaron esa sensibilidad: Una abuela que me enseñaba historias, una madre que me veía con otros ojos y una tía que me hacía escuchar música bella. Algo tenía que coger de ahí.

K: ¿Cómo conoces a Cocö Ciëlo ?

M: Lo conozco porque frecuentábamos los mismos lugares. Íbamos a la No Helden, a conciertos, a comprar cassettes. Siempre he sentido que tarde o temprano teníamos que conocernos; él era una persona muy investigadora y un niño muy curioso al igual que yo. Hubo un momento de mucha comprensión en el que ambos queríamos hacer algo diferente. Siempre será una parte importante en mi vida; un amigo entrañable, un compañero.

K: ¿Cómo coinciden allá y como inicia Silvania?

M: A Cocö lo mandan a estudiar a Italia y yo me voy a España. Él se hartó de la ciudad donde vivía y ya teníamos el bicho de hacer música; ambos queríamos tocar algo entre Jesus and Mary Chain, Cocteau Twins, Brian Eno y ahí es donde nos juntamos en España y nace Silvania. Creo que uno de los motivos para que el proyecto se haga fuerte se debió a escuchábamos música de los 60s lo que se denominaba como Barroco Pop, música muy dulce y también al mismo tiempo bandas alemanas de los 70s más experimentales; queríamos unir esas dos cosas pero con un estilo pop que suene en las radios y que no se quede en nicho sino que llegue a mucha gente. Esa fue la fórmula y en cierta manera el éxito de Silvania. Recuerdo también que cuando empezamos a tocar no sabían como tildarnos y Juan Victoria, un crítico español, nos decía que éramos como correos cósmicos. ¿Ya que más pues?

Luego decidimos hacer un disco pero yo era muy tímido para dar ese paso y un día Cocö llegó a casa y le toqué unas canciones que había hecho y me dijo: -Mario voy a conseguir un sello y en un mes vamos a sacar un disco hermoso- Y así fue; ese disco se llamó Miel Nuebe Hiel y la canción que enseguida pegó fue Sueño Aerostático. ¿Sabes? Ese era Cocö; siempre arriesgado.

K: ¿Cómo fue mantener su independencia como banda a pesar del éxito que tuvieron?

M: Cuando hicimos Cielo de Océnao habían críticas buenísimas y se nos acercó gente de Sony Music para irnos con ellos. A los días Cocö me preguntó ¿Qué hacemos? y le dije que no y siento que si nos hubiésemos ido con esa disquera grande jamás hubiéramos hecho Paisaje 3 que es uno de los discos más importantes de la historia de la música pop en castellano. Es bien fácil venderse. Recuerdo que ya en Lima después de años y luego de la muerte de Cocö, mucha gente de la televisión me tocaba la puerta para pagarme y que vaya a contar la historia de Silvania pero en realidad querían el morbo de lo que había pasado con el fallecimiento de Cocö. Jamás me vendería por nada. Más que dinero, lo que necesito es gente buena a mi alrededor.

K: ¿Qué sientes cuando la gente te agradece por la música que has hecho?

M: Creo que tengo para contar un libro de historias sobre eso. Cosas tan surreales y maravillosas como una chica que me escribió contándome que tenía una enfermedad que no le permitía salir a la calle y estaba a punto de quitarse la vida hasta que descubrió Silvania y la ayudó; de ahí un chico cuya mamá estaba muriendo y él le cantaba las canciones de Silvania y ella sonreía o una mañana abrí mi correo y me escribió alguien diciendo -Mario estoy escuchando el Cielo de Océano y creo que a mi bicicleta le están saliendo alas jaja. Todo eso te sorprende y te alegra el día. Así miles de historias similares y yo te digo la verdad, cuando empezamos esto jamás pensé hacer esa música con ese fin, simplemente hicimos lo que nos salió de adentro. Cuando se lanzó Miel Nube Hiel yo vivía en un departamento que tenía una ventana casi del tamaño de la pared y recuerdo abrirla de par en par mientras Cocö ponía el álbum a todo volumen; fue un momento hermoso, eso era lo que teníamos para dar al mundo.

K: Ahora acabas de sacar nuevo material ¿Cuánto queda del Mario que empezó con Silvania?

M: Soy una persona con más edad claro está pero creo que lo que queda es ilusión. Quienes me conocen saben que he tenido procesos de depresión fuerte pero he vuelto y lo he hecho porque tenía una promesa con Cocö. El me dijo -Mario, si algún día yo falto o si tú faltas esto tiene que seguir- y además porque me apetecía muchísimo sacar nuevas canciones. Cuando camino por la calle pienso en música. Para esta nueva etapa estoy con músicos geniales como Rolando Serra, Antonio Ballester. Todo va saliendo genial. El día del estreno del single D de Silvania, un día antes ya estaba sonando en radios de Europa. Eso es muy fuerte, es increíble.

K: Has vuelto con todo ya que también estás trabajando como Productor de bandas ¿Qué tal esta etapa?

M: Es genial. He producido a Laikamori, Blue velvet, una canción de Asteroide Pop y ahora voy a trabajar con Felyno de Cerro de Pasco que suena increíble. Con Laikamorí todo excelente, los conocí por intermedio de Lucho Pacora de El Movimiento, son chicos muy sencillos con ganas de escuchar los que les decía; con Blue Velvet igual, además pasó algo bien interesante con ellos; quedamos en su casa y me comentaron que querían sacar un EP de 4 canciones y los escuché y les dije que deberían sacar un LP, ahora el disco está saliendo en todas partes y con reseñas muy buenas. Antes de trabajar con alguien tengo que conocerlos y si me caen bien si son buena gente excelente. Eso es lo principal!

K: También está por salir un disco tributo vía Trilce Discos con participación de varias bandas locales y otras del extranjero. ¿Qué me comentas al respecto?

M: Para el disco tributo hay bandas de varios países y era para hacer 3 discos por la cantidad de grupos que no pudieron entrar. Está comenzando con fuerza y vamos a ir dándole yo he pintado la portada y tengo que agradecer a Antonio de Trilce, a Lucho Pacora y Herbert Bazán que me están ayudando con todo.

K: Para finalizar Mario ¿Aún hay lugar para la belleza en Lima? ¿Puede ser una ciudad romántica?

M: Tiene sus momentos y sin tráfico sería bellísima. Es romántica cuando estoy a solas frente al mar y sí se puede y se debe creer que aún hay espacio para la belleza. Soy bastante optimista en cuanto a que las cosas van a cambiar. Siempre en este país surgen héroes; mira nomás a Domingo Pérez, el solo frente a varios abogados sin ir siquiera a mear. No hay que dejarse arruinar el día por la gente que no vale la pena.

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